Un PPR es la figura en México donde el gobierno te deja restar de tus impuestos lo que ahorras para tu vejez, y donde tu ganancia puede quedar exenta al llegar a los 65. Existen desde hace décadas, pero durante mucho tiempo se vendieron con términos abusivos y fondos que ni siquiera le ganaban a la inflación. Aquí te explico cómo distinguir uno bueno de uno caro, y cuánto podrías acumular tú.
Si nunca has invertido, empieza aquí. Todo está explicado sin jerga.
PPR quiere decir Plan Personal de Retiro. No es un seguro, no es una Afore y no es una cuenta de banco. Es una cuenta de inversión con etiqueta fiscal: tú metes dinero, ese dinero se invierte, y el gobierno le da un trato especial porque su objetivo es que llegues a viejo con algo tuyo.
Está definido en el artículo 151, fracción V de la Ley del ISR. Lo que esa fracción dice, en corto, es: si guardas dinero para tu retiro con una institución autorizada, ese dinero se te descuenta de los ingresos sobre los que pagas impuestos.
Lo importante no es la definición. Son los tres beneficios que se acumulan uno sobre otro:
Cada peso que metes se resta de tu ingreso gravable, hasta un tope. Eso significa que pagas menos ISR: dependiendo de tu nivel de ingreso, el ahorro equivale a un beneficio inmediato del 10% al 35% sobre lo que aportaste, antes de que tu dinero gane un solo peso en la bolsa. Para aprovecharlo tienes que presentar tu declaración anual; si te resulta saldo a favor, ahí puedes pedir la devolución.
En una inversión normal el SAT te retiene ISR cada año (en 2026 subió a 0.90% sobre tu capital). Dentro del PPR eso no ocurre: la ganancia se reinvierte completa, año tras año, sin fugas.
Si retiras después de los 65 años, la ganancia está exenta de ISR dentro de los topes que marca la ley: hasta 90 UMA anuales si lo sacas en una sola exhibición, o 15 UMA anuales si lo cobras como pensión periódica.
La idea que hay que llevarse: el PPR no te hace ganar más rendimiento. Te hace perder menos: menos impuestos hoy, menos impuestos durante el camino y menos impuestos a la salida. En horizontes de 20 o 30 años, "perder menos" termina valiendo millones.
Ahorrar $3,000 al mes durante 35 años no te da el doble que hacerlo durante 17. Te da mucho más, porque los últimos años multiplican una base gigante. Por eso los primeros pesos que aportas son los más caros de reemplazar.
$20 millones en 30 años suena a fortuna, pero con 4.5% de inflación anual equivalen a unos $5.3 millones de hoy. Por eso este simulador siempre te muestra las dos cifras: la nominal y la que realmente vale.
Un 1% de diferencia anual parece nada. En 30 años se lleva alrededor de una cuarta parte de tu fondo. Es el costo más fácil de controlar y el que más gente ignora.
Configura tu situación y compara qué pasaría con distintos rendimientos anuales. Todo se calcula en tu navegador: lo que capturas aquí no se envía a ningún servidor ni se guarda fuera de tu equipo.
¿Se ve intimidante? Son muchas opciones porque el simulador es completo, pero no necesitas entenderlas todas para empezar.
Todo lo que ves aquí corresponde al rendimiento que seleccionaste arriba. Puedes descargar los meses completos en CSV.
Un PPR es solo el envoltorio fiscal. Lo que determina tu rendimiento es el fondo que eliges dentro de él. En el PPR de Fintual hay dos opciones y la diferencia entre ellas es enorme en 30 años.
Los rangos de 10%–16% no son una promesa. Son escenarios construidos con el comportamiento histórico de las bolsas globales en periodos largos, medidos en pesos. Un año cualquiera Risky Hayek puede caer 25% o 30%. Lo que la historia sugiere es que, en horizontes de 15 años o más, la renta variable global tiende a superar con holgura a la deuda; no que lo garantice.
Regla práctica: si el dinero lo vas a necesitar en menos de 5 años, no debería estar en renta variable. Si faltan más de 15, tenerlo en deuda es la decisión más cara que puedes tomar.
| Te faltan… | Perfil razonable | Fondo de Fintual | Rango de escenario |
|---|---|---|---|
| Más de 20 años (tienes menos de 45) | Agresivo. Aguantas las caídas porque tienes tiempo de sobra para recuperarlas. | Risky Hayek | 10% – 16% |
| Entre 10 y 20 años (45 a 55) | Agresivo con revisión periódica. | Risky Hayek, migrando gradualmente | 8% – 14% |
| Entre 5 y 10 años (55 a 60) | Moderado. Empiezas a proteger lo ganado. | Mezcla de Risky Hayek y Moderate Portman | 6% – 10% |
| Menos de 5 años (más de 60) | Conservador. Lo que importa ya no es crecer, es no perder. | Moderate Portman | 5% – 8% |
Todos los PPR autorizados dan el mismo beneficio fiscal. En lo que se diferencian es en el costo, en la libertad que te dejan y en qué tan claro te explican lo que estás pagando.
Fintual, GBM, Actinver, Kuspit. Es una cuenta de inversión con etiqueta fiscal. Tú decides el fondo, aportas cuando quieres y dejas de aportar cuando quieres.
A favor Comisión baja y transparente, sin plazo forzoso, 100% digital, ves tu saldo real todos los días.
En contra Nadie te persigue para que aportes: la disciplina es tuya. No incluye seguro de vida.
Allianz, GNP, Skandia, MetLife, Old Mutual. Es un producto de inversión envuelto en un contrato de seguro, casi siempre vendido por un agente que cobra comisión sobre tus primeras aportaciones.
A favor Puede incluir seguro de vida o invalidez. El compromiso contractual obliga a la disciplina de quien no ahorraría solo.
En contra Comisión total más alta, aportación mínima obligatoria, castigo si dejas de pagar o rescatas antes de tiempo, y estructura de costos repartida en varios conceptos.
Técnicamente no es un PPR, pero comparte el mismo beneficio fiscal del artículo 151 fracción V.
A favor La comisión más barata del mercado: 0.54% anual en 2026. Aportas desde $50 y en tiendas de conveniencia.
En contra No eliges la estrategia: te toca la SIEFORE de tu generación, con menos renta variable de la que te convendría si eres joven. La modalidad de largo plazo te ata cinco años.
Los rangos de comisión de las aseguradoras provienen de comparativos públicos de terceros y de material comercial; no de tarifarios oficiales. Antes de contratar cualquier plan, pide por escrito el costo total anual sobre saldo, incluyendo la comisión del fondo subyacente, y el cuadro de valores de rescate año por año. Última verificación de estas cifras: 2026-08-16.
Porque la vida no es lineal. En 30 años vas a tener al menos un cambio de trabajo, una emergencia médica, un año malo. Un plan que te obliga a aportar $3,000 cada mes durante 20 años sin falta no está diseñado para acompañarte: está diseñado para castigarte cuando falles.
Los castigos típicos de un plan con plazo forzoso son tres, y suelen aparecer juntos:
Hazle estas cuatro preguntas a quien te venda un PPR. Si alguna respuesta es evasiva, ya sabes lo que necesitabas saber:
Flexibilidad no es un lujo: es lo que hace que un plan de 35 años sea posible.
Varios productos se venden como plan de retiro deducible, pero se amparan en artículos distintos de la Ley del ISR. Deducen parecido; lo que cambia radicalmente es qué pasa cuando sacas el dinero.
La diferencia que decide todo: el Art. 151 fr. V te exenta una parte al retirar después de los 65. El Art. 185 solo te difiere el impuesto: tarde o temprano lo pagas completo sobre todo lo que saques, capital y rendimientos incluidos.
Hasta $213,973 o el 10% de tus ingresos, lo que resulte menor. Es el único que ofrece exención a la salida.
Otros $152,000 deducibles al año, adicionales e independientes. Útil si ya topaste el 151 y quieres seguir difiriendo impuesto, con la ventaja de que solo pide 5 años de permanencia en vez de esperar a los 65.
Sin beneficio fiscal, pero con liquidez total. Es donde debe vivir tu fondo de emergencia.
Cuando alguien te ofrezca un plan de retiro deducible, la pregunta no es "¿es deducible?". Todos lo son. Las preguntas son:
Si tienes un contrato viejo que menciona el artículo 218, no te alarmes: ese artículo se derogó en la reforma de 2014 y su contenido pasó al 185. Muchas carátulas antiguas siguen citándolo.
Una comisión es lo que te cobra la institución por administrar tu dinero. Se calcula sobre tu saldo total, no sobre tu ganancia. Eso significa que la pagas aunque el año haya sido malo.
El problema no es el porcentaje. Es que se cobra cada año, sobre un saldo que crece. Un 2% sobre $100,000 son $2,000. Ese mismo 2% sobre $8 millones son $160,000 al año. Y el dinero que se va en comisión no solo se pierde: pierdes también todo lo que ese dinero habría generado durante los años que le quedaban.
Los conceptos que debes buscar en cualquier contrato:
| Fintual (PPR) | 1.00% + IVA ≈ 1.16% |
| GBM (PPR digital) | 1.00% + cuota del fondo |
| Afore (promedio 2026) | 0.54% |
| Skandia | ≈1.4% – 1.8% |
| Principal | ≈1.5% – 1.9% |
| Allianz (OptiMaxx Plus) | ≈1.6% – 2.0% |
| Old Mutual | ≈1.7% – 2.1% |
| GNP | ≈2.0% – 2.5% |
Mismo esfuerzo, mismo dinero, mismo plazo. Lo único que cambia es el trato fiscal, la comisión y la estrategia.
Por qué los CETES rinden mucho menos de lo que anuncian. El SAT te retiene 0.90% anual sobre tu capital (no sobre tu ganancia) desde 2026, y en la declaración anual pagas ISR sobre el interés real: lo que ganaste por encima de la inflación, a tu tasa marginal.
Si los CETES pagan 7.5% y la inflación es 4.5%, tu ganancia real es 3%. Sobre esos 3 puntos pagas ISR. Con una tasa marginal de 30%, tu rendimiento efectivo cae a 6.6% nominal, es decir apenas 2.1% real. En un PPR ese impuesto simplemente no existe mientras el dinero está adentro.
Con la misma aportación mensual y el mismo rendimiento, el único cambio es a qué edad empiezas.
Este es el argumento completo del sitio en una sola frase: los pesos que aportas en tus primeros años valen varias veces más que los que aportas al final, porque tienen más tiempo para multiplicarse. No existe forma de comprar ese tiempo después.
Puedes sacarlo. Un PPR de casa de bolsa no te lo impide contractualmente. Lo que ocurre es fiscal: la institución te retiene 20% de ISR sobre el monto retirado y, además, tienes que devolver el beneficio fiscal que ya habías aprovechado, acumulando ese retiro a tus ingresos del año.
Por eso el PPR debe ser dinero que no vas a necesitar. Antes de abrir uno, ten primero un fondo de emergencia de tres a seis meses de gastos en un instrumento líquido. El PPR es el segundo paso, no el primero.
Sí, puedes tener varios en distintas instituciones. Lo que no se multiplica es el tope de deducción: el límite es por persona, no por plan. La suma de todas tus aportaciones deducibles no puede pasar del menor entre 10% de tus ingresos acumulables y 5 UMA anuales ($213,973 en 2026).
Comparten el mismo beneficio fiscal, así que la decisión se reduce a dos cosas: comisión y estrategia.
La Afore gana en comisión: 0.54% contra 1.16%. Pero pierde en estrategia, y esa diferencia suele ser mayor. En una Afore no eliges dónde se invierte tu dinero: te asignan la SIEFORE de tu generación, con una exposición a renta variable global considerablemente menor a la de un fondo como Risky Hayek. En horizontes largos, dos o tres puntos de rendimiento pesan mucho más que sesenta puntos base de comisión.
Puedes usar el comparativo de este sitio para verlo con tus propios números. Y nada te impide usar las dos.
El beneficio fiscal es idéntico: los dos se amparan en el artículo 151 fracción V. Las diferencias reales son tres:
El caso legítimo a favor de una aseguradora es si necesitas un seguro de vida y sabes que sin una obligación contractual no ahorrarías. Si ese no es tu caso, estás pagando de más.
Una referencia útil: entre 10% y 15% de tu ingreso bruto destinado al retiro, contando lo que ya se va a tu Afore por ley. Si empiezas después de los 40, el número sube a 20% o más para llegar a lo mismo.
Un atajo práctico: aporta lo que puedas hoy y comprométete a subirlo cada vez que te aumenten el sueldo. Ese es el campo "cada año aumento mi aportación" del simulador; muévelo de 0% a 5% y verás la diferencia.
No está garantizado y sí puedes perder dinero, sobre todo en el corto plazo. Un fondo de renta variable global puede caer 20% o 30% en un año malo. Lo que reduce ese riesgo no es evitar la renta variable, sino el tiempo: históricamente, en periodos de 15 años o más, las caídas se han recuperado con creces.
Lo que sí está regulado es la custodia: las instituciones autorizadas están supervisadas por la CNBV y tus títulos se mantienen separados del patrimonio de la institución.
Sí, y a menudo más. Si tributas bajo actividad empresarial o servicios profesionales, tu tasa efectiva de ISR suele ser alta y no tienes patrón que aporte a una Afore por ti. El PPR es de las pocas herramientas donde reduces tu carga fiscal y construyes patrimonio con el mismo movimiento. Requisito: la aportación debe hacerse por transferencia, cheque o tarjeta a tu nombre. En efectivo no es deducible.
Tienes dos caminos y el trato fiscal es distinto:
Para fondos grandes, cobrarlo por partes a lo largo de varios años suele ser fiscalmente más eficiente que sacarlo todo de golpe. Esa planeación se hace en su momento, con números reales.
Hablo de Fintual porque es la opción que yo uso y la que me parece que mejor combina comisión baja, cero obligatoriedad y acceso a renta variable global.
Nadie me paga por escribir esto y el sitio no está patrocinado. Lo que sí tengo es un enlace del programa de referidos de Fintual, que está abierto a cualquier usuario suyo y del que sí obtengo un beneficio. Está explicado con todo detalle, con cifras, en la sección Cómo se sostiene este proyecto.
Para que ese incentivo no te afecte: el simulador funciona igual con la comisión de GBM, de tu Afore o de la aseguradora que estés considerando. Cambia el campo de comisión y compara. Si el resultado te dice que otra opción te conviene más, hazle caso al resultado.
Prefiero decirte esto de frente, antes de que lo descubras solo.
Este micrositio es gratuito y no te vende nada. No hay publicidad, no hay formulario que te ponga en una lista de llamadas, no hay asesor que te vaya a marcar. Lo hice porque creo que la educación financiera en México es mala y cara, y esto es lo que yo puedo aportar.
Dicho eso, hay una sola cosa que sí me deja algo, y quiero que la conozcas completa: Fintual tiene un programa de referidos abierto a todos sus usuarios, y yo tengo un enlace. Si abres tu cuenta con él:
Si prefieres no usarlo, entra directo a Fintual y no pasa absolutamente nada: el simulador y todo el contenido funcionan igual. Y si después de leer esto decides que te conviene más GBM, tu Afore o incluso una aseguradora, también está bien. El objetivo del sitio es que decidas con información, no que decidas lo que yo uso.
Lo que esto sí significa. Tener un enlace de referidos es una relación económica con Fintual, por pequeña que sea. No voy a fingir que no existe.
Lo que no tengo: contrato, patrocinio, revisión editorial ni relación laboral con ellos. Nadie de Fintual leyó este sitio antes de publicarse, y ninguna de las cifras comparativas se suavizó en su favor. Las comisiones que verás de Fintual son las mismas que publica su centro de ayuda, y las de sus competidores salen de sus propias fuentes.
Si encontraste un error en una cifra, una fuente desactualizada o algo que se explica mal, escríbeme. Este sitio se corrige con gusto: prefiero un dato bien que tener la razón.
También sirve si quieres que hablemos de educación financiera en tu organización, o si simplemente tienes una duda sobre algo que leíste aquí.
No doy asesoría de inversión personalizada ni recomiendo productos para casos particulares. Para eso necesitas un asesor certificado que conozca tu situación completa.
| Periodicidad | Simulación mensual desde enero del año de inicio hasta que cumples 65 años. |
| Momento de la aportación | Al inicio de cada mes; ese mismo mes ya genera rendimiento. |
| Conversión de tasa | El rendimiento anual se convierte a mensual con (1+r)1/12, no dividiendo entre 12. Es el cálculo de interés compuesto real. |
| Comisión | Se descuenta del saldo cada mes con (1−c)1/12. Las curvas de 6% a 16% son rendimiento bruto, salvo que marques la casilla correspondiente. |
| Beneficio fiscal | Art. 151 fr. V: deducible = el menor entre 10% del ingreso acumulable y 5 UMA anuales. El ISR se calcula con la tarifa anual del Art. 152 vigente en 2026, indexada por la inflación que configures. La devolución se aplica en abril del año siguiente. |
| Las tres unidades | Todo el tablero se lee en una sola unidad a la vez, la que elijas en «Ver todo en». Pesos nominales: el dinero tal como aparecerá en tu estado de cuenta. Pesos de hoy: cada cantidad dividida entre (1+inflación)años. Dólares: cada cantidad dividida entre el tipo de cambio vigente en su momento. Nunca se combinan dos conversiones sobre el mismo número. |
| Flujos acumulados | Lo aportado, la devolución del SAT y las comisiones se convierten mes por mes, con los factores vigentes en el mes en que ocurre cada movimiento, y luego se suman. Dividir el total nominal entre el tipo de cambio o el deflactor final mezclaría dinero de décadas distintas medido con una sola vara. |
| Tipo de cambio | El motor trabaja en pesos. Puedes fijarlo o hacerlo crecer un porcentaje anual. Si activas «sumar el efecto cambiario», el rendimiento en pesos se calcula como (1+r)×(1+depreciación)−1, que es el caso de un fondo dolarizado. |
| CETES | Rendimiento nominal menos ISR sobre el interés real (nominal − inflación) a tu tasa marginal. Sin deducción. |
| Retiro sostenible | La cifra «podrías retirar» aplica la tasa de retiro que configures (4% por defecto) sobre el fondo final, dividida entre 12. El 4% viene del estudio Trinity: se retira ese porcentaje del saldo el primer año y ese monto se ajusta por inflación cada año siguiente, de modo que la cifra en pesos de hoy se mantiene constante durante el retiro. |
| Lo que NO modela | Volatilidad ni secuencia de rendimientos (asume una tasa constante), cambios de legislación fiscal, comisiones de venta iniciales, seguros asociados, ni el impuesto de salida por encima de los topes de exención. |